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martes, 29 de octubre de 2013

La actitud es lo que cuenta


“La actitud es lo que cuenta” dice una expresión muy común utilizada por todos en la cual transmitimos que a pesar de nuestros intentos fallidos por hacer algo, siempre nos quedará la actitud y el interés de querer conseguirlo.

Así pues, con esta expresión pretendo hacer una breve reflexión sobre nuestra actitud como docentes ante aquello que enseñamos a los niños, en concreto me centraré en el área de lengua y literatura y sobre todo de este último aspecto ya que como hemos visto en clase, a muchos de nosotros nos ha resultado más conflictivo a la hora de cómo abordar la enseñanza de la literatura a los niños.

De este modo, ¿cómo enseñar literatura a una edad tan temprana? ¿Cuál es el mejor enfoque? ¿Qué pretendo conseguir con ello? Son algunas de las preguntas que nos planteamos y que seguro que muchos nos hemos preguntado a la hora de diseñar las unidades didácticas. En mi caso, ante la duda y el conflicto, decidí dedicar un tiempo pequeño en relación al resto de actividades para el tratamiento de la literatura en mi unidad Hay una carta en mi buzón pues me resultaba también una tarea compleja.

En relación al punto anterior, casi todos nos hemos frustrado a lo largo de la carrera porque en diversas ocasiones nos hemos visto decepcionados con la materia que tanto nos interesaba o no ha cumplido nuestras expectativas por diferentes motivos. Está claro que la motivación y nuestro interés hacia el aprendizaje de las matemáticas, de la literatura, de la música y otros debería ser algo ya intrínseco y trabajado previamente antes de nuestra etapa universitaria y que no debemos dejarnos influir en estos años de universidad por factores externos a nosotros. No obstante, en ocasiones esta tarea se presenta difícil…

Con todo esto, no pretendo más que hacer ver que a pesar de todas las dificultades y conflictos que se nos puedan plantear a la hora de aprender o enseñar cualquier materia, deberíamos hacer un esfuerzo por quedarnos con la esencia y con el amor o aprecio que tenemos hacia ese tema, pues la actitud es algo que siempre permanecerá con nosotros, la actitud dicen es lo que cuenta...

De este modo, ante la enseñanza de la literatura, como he comentado anteriormente, no debemos agobiarnos sobre cómo enseñarla o qué método es más adecuado, sino que deberíamos sobre todo y en primer lugar acercarnos al mundo literario y crear un vínculo tan fuerte con este que a pesar de las adversidades nos cree la pasión y el amor tan necesario a la hora de enseñarla y que nos ayudará seguro en nuestra labor como futuro docentes. Así que, compañeros y compañeras, ante todo disfrutad de aquello que enseñáis y valorarlo pues eso permanecerá con vosotros y ayudará mucho a vuestros futuros alumnos pues la actitud es algo que se transmite fácilmente y creará en vosotros la necesidad de querer siempre aprender para mejorar.



sábado, 12 de octubre de 2013

El conflicto del tratamiento de la ortología en clase de lengua: ¡ozú que lío!

El último día en clase, viendo el tema de la expresión oral se abrió un debate sobre el tratamiento de la ortología en la clase de lengua. En cuanto a ortología nos referimos a la parte de la gramática que establece las normas de pronunciación correcta de los sonidos de una lengua. Cabe decir que sobre todo nos centramos en la variedad lingüística del andaluz y su enfrentamiento con la ortología de la lengua española.

Así pues, por un lado se dieron casos de compañeros que opinaban que en clase de lengua se debía tratar y el docente debía utilizar un estándar de lengua en cuanto a ortología se refiere, pues los alumnos, según su opinión, debían estudiar la norma “correcta”. Además, insistían en que el estudio de la lengua con una pronunciación “fuera de lo correcto” causaba confusión y dificultades en el aprendizaje del niño, sobre todo en el área de la lectoescritura.

Por otro lado, y según mi opinión, entendemos que el docente es un modelo para el alumno y que el aula debe estar totalmente vinculada con su entorno social más cercano, con lo cual debemos acercarle la norma del lugar en donde se encuentre. Esto es así pues, por un lado, los niños aprenden un uso real de la lengua para poder comunicarse en su contexto social  más cercano y por otro, le hacemos ver que su lengua o variedad lingüística, en este caso ponemos de ejemplo el andaluz, no es una lengua desprestigiada, sino al contrario, tiene un gran valor y forma parte de su acervo cultural.
Además, en cuanto al uso del estándar, el alumno no tiene ningún problema en su asimilación y aprendizaje ya que se ve constantemente rodeado de ésta, en la televisión, en el cine, en los libros de texto, en los cuentos, etc. Por otro lado, desde un enfoque comunicativo, el tema de la pronunciación, por ejemplo con un “acento andaluz”, no va a influir en el éxito de su comunicación.

En relación a este último punto, sobre el desprestigio de la variedad lingüística del andaluz, encontramos un artículo en el Diario público en el que un experto en el tema nos da su opinión y nos ayuda a entender con mayor profundidad el asunto:




miércoles, 2 de octubre de 2013

El papel del maestro en el fomento de la lectura

En el pasado Practicum I tuve la suerte de trabajar con una tutora muy comprometida por animar a sus alumnos (niños/as de 5 y 6 años) a iniciarse en la lectura. Durante ese periodo pude ver cómo estos niños tan pequeños comenzaban a mostrar un gran interés por leer, incluso teniendo grandes dificultades debido a su temprana edad. 

Esta tutora llevaba al aula nuevos cuentos casi a diario y los leía a sus alumnos. Se notaba que tenía mucha experiencia en esto, pues interpretaba con mucho entusiasmo todas las historias mientras los niños y niñas escuchaban atentamente y en silencio, por supuesto siempre con una sonrisa en la cara. 

En algunas ocasiones, al finalizar la lectura del cuento, hacía un sorteo para que uno de los alumnos pudiera llevárselo a casa por unos días, algo que les ilusionaba muchísimo. Además, algunos eran ya socios de alguna biblioteca de la ciudad y acudían a menudo acompañados por sus padres o abuelos para coger algún libro que otro.

Me sorprendió que niños y niñas de tan poca edad mostraran ya un interés tan grande por la lectura, y estoy segura de que en esto tuvo mucho que ver la actitud de la tutora, que a diario les transmitía esa pasión que ella sentía y de la que todos disfrutábamos (yo me ilusionaba tanto como los niños cuando contaba los cuentos).

Espero que todos estos alumnos sigan desarrollando ese gusto por la lectura que les ha transmitido su magnífica tutora, y ojalá que todos los profesores que tengan en los cursos posteriores continúen con ese trabajo porque, sin duda, los maestros tenemos un papel fundamental en el fomento de la lectura.


María Verdú Pina

Reflexión: la situación de la mujer en la literatura española.



Ante la búsqueda de textos literarios relevantes y autores de la literatura española para el diseño de nuestras unidades didácticas, me resultó difícil encontrar mujeres dentro de este ámbito. Por este motivo, quería dedicar un espacio del blog para hacer una llamada de atención sobre este aspecto y sobre nuestro papel como futuros docentes.

Si nos preguntamos por los motivos que han dado lugar a esta ausencia de la mujer en la literatura española y nos centramos en la época del Siglo XIX, destacamos la falta de libertad e independencia de la mujer de esta sociedad y como es educada para la estética y el cuidado de la familia y el hogar. Por estos motivos, no es de extrañar que a muchas mujeres se les prohibiera o les fuera imposible el acceso a las Universidades o el acceso a un simple libro de literatura.

No obstante, algunas mujeres consiguieron superar los obstáculos y dificultades que se les planteaban y fueron muy relevantes para la época, pongamos de ejemplo a Rosalía de Castro (España, 1837-1885), una de las poetas más importantes del siglo XIX y una figura emblématica del posromaticismo junto a Gustavo Adolfo Bécquer.

Aún así, y siguiendo el ejemplo anterior, el reconocimiento a los autores de género masculino sigue siendo mucho mayor y en ocasiones el papel de la mujer queda ausente de nuestras memorias colectivas y sobre todo de los curriculum de las etapas escolares obligatorias. ¿Cuántas veces hemos oído hablar de Gustavo Adolfo Bécquer y cuántas veces de Rosalía de Castro?

En este sentido y como futuros docentes, debemos dar importancia y sacar a la luz a las autoras más relevantes de nuestra literatura no solo por sus méritos y por la calidad de sus obras sino porque hemos de entender que debemos hacer justicia a aquellas mujeres que les fueron denegados sus derechos a expresarse, a estudiar y a ser libres.

Por último, en el link siguiente podréis encontrar un breve artículo del programa de radio online Letras en el tiempo y en el cual se trata el tema del papel de la situación de la mujer en la literatura y la sociedad española del Siglo XIX.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Artículo: Los universitarios y la lectura

http://www.infotecarios.com/los-universitarios-y-la-lectura/

Este artículo trata un tema importante y crucial en la didáctica de la lengua y la literatura como es el fomento de la lectura. La autora habla del bajo interés de los universitarios por la lectura y de la poca frecuencia con la que éstos leen, sin embargo se centra en la estadística y no plantea soluciones claras al problema.

Se afirma también que la mayoría de lecturas que realizan los universitarios se relacionan con el ámbito académico y tienen una función referencial o utilitaria. Este punto es determinante a la hora de fomentar “buenos lectores”, es decir, motivar el placer por la lectura más que leer por una obligación o porque pueda ser “útil” para nuestro desarrollo intelectual.

Las causas de este bajo índice de hábito lector que se mencionan en el artículo son: el precio de los libros, el bajo interés por la lectura y la preferencia por otras alternativas de ocio. Creemos interesante mencionar que hoy en día en nuestro país no se valora la cultura, ponemos como ejemplo la subida del IVA en los productos y servicios culturales. Para la mayoría de nosotros resulta complicado comprar un libro o ir al teatro, aspectos que influyen en el consumidor a la hora de invertir su tiempo libre en este tipo de ocio cuando tiene a su disposición otros medios más asequibles y rápidos. El hecho de fomentar y hacer más asequible la lectura como producto es un factor determinante en nuestra sociedad de consumo pues se nos presenta la lectura como una afición cara y un producto ausente.

Centrándonos en el aspecto educativo, el fomento de la lectura es algo que constantemente aparece en las programaciones para primaria y para secundaria, pero no sabemos hasta qué punto el maestro o la escuela puede incidir en ello, es decir, hasta qué punto la pasión por leer puede venir determinada por motivaciones intrínsecas e individuales del niño o por los hábitos de lectura adquiridos en el contexto académico.

Desde nuestra humilde opinión creemos que son muchos los factores que hacen que el niño o el adolescente quieran leer o no, y está claro que una motivación escolar puede ayudar, pero no es el único motivo; ya que la sociedad del siglo XXI poco a poco parece abandonar la lectura del libro tradicional frente a los nuevos soportes digitales.